Clásicos honestos
Ceviche, lomo saltado, trío marino, medallón de alpaca, cuy chactado. No reinventamos nada: hacemos lo clásico, bien hecho.
Para que el peruano traiga a su familia, y el visitante se siente a la misma mesa.
MOYAS está en un cuarto piso sobre el Jirón Huallaga, con la mejor vista panorámica de la Plaza Mayor de Lima. Pero no somos un restaurante para turistas de paso. Somos un bistró peruano del Centro Histórico, hecho para quien quiere sentarse a comer bien.
Ceviche, lomo saltado, trío marino, medallón de alpaca, cuy chactado. No reinventamos nada: hacemos lo clásico, bien hecho.
Papa huayro, choclo andino, ají amarillo. Productos del Perú, comprados a productores que conocemos.
Terraza abierta en el cuarto piso. Las mesas miran la Catedral, el Palacio de Gobierno y el bullicio de la Plaza.
MOYAS toma su nombre del libro La nutrición en el antiguo Perú de Santiago Antúnez de Mayolo. En quechua, una moya era un campo reservado al Inca: tierra fértil donde se cultivaba lo mejor para la mesa imperial. De ahí nuestra firma, De los Campos del Inca.
El lugar abrió en 2009 como Olamo y se transformó en MOYAS en 2017. Estamos en un cuarto piso sobre el Jirón Huallaga, con una terraza que tiene la mejor vista panorámica de la Plaza Mayor. Pero no somos un restaurante para turistas de paso. Somos un bistró hecho para que el peruano traiga a su familia, y que el visitante se siente a la misma mesa.
La carta es conservadora a propósito. Ceviche, lomo saltado, trío marino, medallón de alpaca, cuy chactado. Los acompañamientos son papa huayro, choclo andino, ají amarillo. No reinventamos nada: hacemos lo clásico bien. De fondo suena jarana y vals; los meseros tutean con cariño; la sazón es de casa.
Del Perú y para el Perú.
— De los Campos del Inca